Así son las lágrimas artificiales

Las lágrimas artificiales son productos farmacéuticos que se administran sobre la superficie ocular para hacer que la lágrima sea más estable sin evitar su secreción normal. Deben proporcionar un efecto lubricante facilitando el parpadeo y aportar sustancias que favorezcan la recuperación de la superficie ocular dañada.

Todo esto sin alterar la visión, sin producir toxicidad y manteniendo sus efectos el mayor tiempo posible. Además deben ser estériles,
humectantes, lubricantes, mucoadhesivas, y algo viscosas pero no demasiado, para no reducir la visión del paciente.

Sus componentes básicos son:

  • Agua, en todas las lágrimas artificiales, entre un 97 y un 99%.
  • Tampones, sustancias que mantienen el pH de la lágrima en valores seguros, y no alteran el epitelio.
  • Electrolitos, compuestos necesarios para respetar los valores de la osmolaridad. Para evitar la irritación y la inflamación corneal.
  • Principios activos que dependen del tipo de lágrima artificial.
  • Conservantes, sustancias que evitan que la lágrima artificial se contamine en el frasco durante su vida activa. Se añaden para destruir o controlar el crecimiento de microorganismos durante su uso. Si se abusa de ellos pueden provocar reacciones alérgicas del tipo “hipersensibilidad retardada”. Teniendo en cuenta estos efectos secundarios, y que en las enfermedades de la superficie ocular, la administración de lágrimas artificiales se realiza con mucha frecuencia, en general, se debería evitar el empleo de lágrimas artificiales con conservantes siempre que se utilicen más de 4 veces diarias, en presencia de daño crónico en la superficie ocular, cuando haya obstrucción en el sistema de drenaje lagrimal o una disminución del aclaramiento lagrimal y por supuesto cuando se usen lentes de contacto.

Se pueden presentar en diferentes formatos:

  • Monodosis, sin conservantes. Estas lágrimas son de un solo uso, de manera que cuando se abre una ampolla monodosis, si no se utiliza todo el contenido, debe tirarse, ya que al no llevar conservante, la lágrima se contamina.
  • Multidosis, sistema ABAK, sin conservantes. Este sistema, contiene un filtro que actúa de barrera antimicrobiana, garantizando la esterilidad de la lágrima durante dos meses.
  • Multidosis con conservante.

Según su principio activo pueden ser:

  • Soluciones salinas, son disoluciones formadas por agua y distintos electrolitos. La solución salina más conocida es el suero fisiológico. Este tipo de lágrimas consiguen mejorar la humectación de la superficie ocular y aliviar los síntomas de ojo seco de manera muy breve.
  • Mucílagos, son polisacáridos con propiedades visco-elásticas. Se indican principalmente para ojos secos por déficit acuoso o para alteraciones de la superficie ocular que afecten a la fase acuosa.
  • Mucopolisacáridos. Sustancias visco-elásticas que presentan un comportamiento especial ya que su viscosidad varía en las diferentes fases del parpadeo, produciendo menos visión borrosa. Dentro de esta familia de principios activos está el ácido hialurónico.
  • Polímeros sintéticos, entre los polímeros sintéticos se encuentran el polivinil alcohol, la povidona y el ácido acrílico.
  • Lípidos, que se formulan como lágrimas artificiales lo hacen en forma de ungüento y tienen como objetivo conseguir una mayor viscosidad y un mayor tiempo de permanencia en la lágrima. Son especialmente útiles para ser utilizados de noche. Debido a su alta viscosidad producen visión borrosa. Los más empleados son la parafina y la lanolina.

 

Cada paciente necesita una solución personalizada para su caso, acuda al especialista.

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Anfer Óptica

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