Cuida tu vista mientras lees

Si te gusta disfrutar de un buen libro, ya sea en papel o en formato digital, debes cuidar tus ojos para que la lectura no se convierta en un momento incómodo e, incluso, doloroso para nuestra vista.

Ya sea por simple placer de leer o por tener que estudiar, es importante que lo hagamos de forma correcta para que nuestros ojos no sufran. Aquí te damos algunas pautas para que puedas leer tranquilamente sabiendo que tus ojos están bien cuidados.

Mantener la distancia adecuada

Es fundamental que no nos acerquemos demasiado el libro o aparato electrónico en cuestión, pero también es importante que no lo alejemos más de lo recomendable para no forzar la vista. La recomendación es que tenemos que tener los libros u otros aparatos a una distancia de unos 35 o 40 centímetros. En el caso de los ordenadores, tendremos que aumentar la distancia hasta los 50 centímetros.

Buena iluminación

Aunque es de cajón, todavía hay gente que lee casi a oscuras. Antes de embarcarte en tu nuevo libro, busca una zona suficientemente iluminada, si es con luz natural, mejor, si no hay luz natural, busca un foco de luz. Para los estudiantes es muy recomendable tener un flexo que ilumine bien aquello con lo que estén trabajando.

Muchos libros electrónicos cuentan con iluminación propia que se adapta según la luz que hay en ese momento.

Descansar

Sobre todo, cuando se está estudiando, queremos aprovechar al máximo el tiempo que tenemos, pero es imprescindible dejar la vista que descanse. Cada hora puedes hacer un pequeño descanso de un minuto enfocando a otro objeto más lejano, aunque, en caso de poder, desconecta unos minutos más. Tus ojos te lo agradecerán.

Revisiones

Siempre decimos lo mismo, pero es que acudir a las revisiones ópticas de manera periódica es importante. Así, podremos ver si se sufre alguna patología y si necesitamos gafas o lentes de contacto para la lectura, el estudio o trabajar con aparatos electrónicos.

En el caso de los niños tendremos que descartar problemas visuales como la miopía, hipermetropía o astigmatismo que les pueden estar causando problemas a la hora de estudiar.

Hidrata el ojo

Durante la lectura tendemos a no parpadear tanto, por lo que el ojo puede quedarse algo reseco. Las lágrimas artificiales nos pueden ayudar a darle ese toque de hidratación que los ojos pueden necesitar tras muchas horas de lectura. Eso sí, consulta siempre a tu óptico-optometrista antes.

¡Y lo más importante! En caso de utilizar gafas o lentes de contacto, ¡que no se te olviden a la hora de leer, estudiar o trabajar!

 

Author Info

Anfer Óptica

No Comments

Give a comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Recibirás directamente en tu email nuestra newsletter bimensual con:

  • Nuestras novedades
  • Todas nuestras ofertas
  • Y promociones exclusivas

¡Suscríbete a nuestra newsletter!