Todo lo que debes saber sobre las lentes de contacto

La córnea es un tejido altamente diferenciado para permitir la refracción y la transmisión de la luz. Su forma, una lente cóncavo-convexa con la cara anterior, en contacto íntimo con la película lagrimal, y la cara posterior, bañada por el humor acuoso. Carece de vascularización, por ello estos líquidos son los máximos responsables de mantener sus necesidades fisiológicas. Su grosor alcanza casi 1 mm en la periferia y es algo mayor de 0’5 mm en la zona central. Aunque este tejido avascular es aparentemente simple en su composición, la enorme regularidad y uniformidad de su estructura son las que permiten su precisa transmisión y refracción de la luz.

El aporte nutritivo a la córnea proviene de 3 fuentes fundamentales:

  • Los capilares del limbo: Aquí los nutrientes son utilizados por la zona periférica de la córnea y no llegan a la córnea central.
  • La lágrima: El epitelio, (zona más exterior de la córnea), es poco permeable y la cantidad de nutrientes  de la película lagrimal es escasa.
  • El humoacuosor : El endotelio, (zona más interna de la córnea), es una capa unicelular que ofrece poca resistencia y el paso de nutrientes a través de esta capa es el más importante.

Los capilares y la lágrima aportan pequeñas cantidades de oxígeno a la córnea. El contacto con el aire atmosférico aporta aproximadamente un 21% de oxigenación con los ojos abiertos, y un 7-8% con los ojos cerrados. El 90% del oxígeno necesario para la córnea proviene del humor acuoso.

Lentes de contacto

A lo largo de los años se han elaborado diferentes tipos de lentes de contacto, con diversidad de diseños. Según su material, diseño o especificidad de uso, obtenemos diferentes clasificaciones.

Según sus características físicas, (la forma más habitual de catalogarlas), pueden ser: blandas, duras (PMMA) y semi-rígidas (RPG)

Lentes de contacto blandas

Este tipo de lentes son las más conocidas y utilizadas entre los usuarios de lentes de contacto. Hoy en día están elaboradas con materiales de última tecnología, (polímeros sintéticos), que las hacen más cómodas, flexibles y con mayor permeabilidad, facilitando la transmisibilidad gaseosa entre la película lagrimal y la córnea.

Es la mejor opción para las personas que quieren intercambiar el uso de sus gafas con el uso de lentes de contacto. Como cada persona tiene diferentes necesidades en cuanto a uso, actualmente el mercado ofrece varias alternativas de lentes de contacto blandas.

  • Lentes de contacto diarias
  • Lentes de contacto quincenales
  • Lentes de contacto mensuales
  • Lentes de contacto para uso prolongado, o convencionales

-Lentes de contacto diarias:

Las lentes de contacto de uso diario están especialmente diseñadas para ser utilizadas un día entero y ser desechadas al final de su uso. No necesitan ningún otro producto adicional como la solución de mantenimiento. Son una excelente opción para personas que llevan una vida ajetreada ya que les evita las rutinas de limpieza y cuidado. Ideales para usuarios ocasionales, especialmente útiles también para los deportistas, y para  personas que sufren de alergias ya que, como su uso es puntual, se evita la acumulación de suciedad y sustancias que puedan causar alergia e incomodad.

-Lentes de contacto quincenales:

Son conocidas como lentes de contacto semanales. Como su nombre lo indica, lentes diseñadas para ser utilizados diariamente durante un período máximo de tiempo de dos semanas y posterior a ese límite de duración, deben ser reemplazadas por un nuevo par. Necesitan unos hábitos de limpieza específicos. Para ello es necesario un líquido o solución compatible con tus lentes de contacto. Su optometrista-contactólogo le recomendará cuál es el sistema de limpieza y desinfección más adecuado.

-Lentes de contacto mensuales:

Las lentes de contacto mensuales son la opción más común entre la población europea. Al igual que las lentes quincenales son utilizadas cada día, y después de su uso, deben ser limpiadas y guardadas durante la noche. Tras 30 días naturales, tienen que ser desechadas y sustituidas por un nuevo par. De esta opción de lentes se benefician sobre todo los usuarios que quieren utilizarlas cuatro días o más a la semana, y aquellos que quieren economizar algo su inversión comparándolas con el precio de los lentes de contacto diarias.

De acuerdo con el proceso de fabricación, las lentes de contacto blandas pueden ser centrifugadas o torneadas.

En cuanto a su composición, en la actualidad existen lentes de contacto blandas de diferente contenido acuoso según la necesidad del paciente. Una lente de contacto blanda con mayor contenido acuoso tendrá una transmisión de oxigeno a la cornea más elevada, pero necesitará más hidratación para su estabilidad, esto puede ser contra-producente. Por este motivo las lentes de contacto más utilizadas en la actualidad están fabricadas en silicona o  hidrogel de silicona, uno de los últimos avances tecnológicos para lentes de contacto. Estos materiales permiten que llegue hasta 5 veces más oxígeno a la superficie del ojo, haciendo que estas lentes de contacto sean especialmente transpirables, y al no necesitar agua para su estabilidad no “roban” lágrima al usuario.

Según su diseño se pueden clasificar en:

  • Esféricas: Se utilizan para compensar defectos refractivos como miopía e hipermetropía.
  • Tóricas: Se usan para compensar astigmatismos moderados y altos.
  • Bifocales: Lentes de contacto bifocales de diseño concéntrico y con segmento de lectura inferior.
  • Progresivas o Multifocales: Las progresivas están indicadas para pacientes que tienen presbicia, ya que a cada distancia necesitan una corrección diferente. Su utilización está supeditada al requerimiento visual de cada paciente, obteniendo así una adaptación personalizada.
  • Terapéuticas: Se adaptan para corregir deficiencias ópticas posquirúrgicas, como barreras físicas en caso de alteraciones corneales, como reservorio de fármacos en tratamientos de infecciones o inflamaciones crónicas, a modo de vendaje terapéutico, etc.
  • Cosméticas: Lentes de contacto con o sin graduación a las que se les aplica tintes o impresiones digitales para simular el color del iris. Pueden llevar graduación.
  • Protésicas: Lentes de contacto que incorporan tintes, para disimular las distintas alteraciones aparecidas en los ojos de los pacientes por accidentes o patologías.

Ventajas de las lentes blandas:

  • Son cómodas.
  • Muy estables debido a su mayor tamaño y flexibilidad.
  • Permiten una mejor adaptación y tolerancia.
  • Aptas para practicar deportes.
  • Indicadas para la corrección de todo tipo de ametropías.

Desventajas:

  • Riesgo moderado de infecciones si no se siguen las instrucciones de mantenimiento del optometrista/contactólogo.
  • Se pueden romper o deshidratar si no se manipulan con delicadeza.
  • Pueden sufrir deformaciones con el uso.

Las lentes duras

Se fabrican en un material plástico rígido llamado PMMA, material con excelente calidad óptica, pero con complicaciones hipóxicas, ya que no permite paso de oxígeno a través suyo, pudiendo originar problemas en la superficie corneal. Actualmente se prescriben muy rara vez.

Las lentes semi-rígidas

También llamadas  GP, (gas permeable), RPG o “rígidas permeable al gas”, están hechas de plástico rígido, no contienen agua, y son especialmente recomendables para compensar miopías y astigmatismos elevados. Estas lentes son de menor diámetro y con frecuencia ofrecen una visión más nítida que las lentes blandas. Las lentes gas permeable, están fabricadas con una combinación de polímeros, siliconas y materiales que confieren alta calidad óptica, flexibilidad y alta transmisión de oxigeno. Estas lentes son más fáciles de mantener que las lentes blandas.

Lentes semi-rígidas personalizadas

Son aquellas lentes que su sistema de adaptación es basado en el diseño personalizado según los parámetros corneales del paciente.

Estas lentes en su mayoría son de diseño asférico. Los nuevos materiales permiten realizar lentes con mayor permeabilidad al oxigeno, mayor humectabilidad y mayor resistencia a la adherencia de microorganismos.

Objetivos:

  • Ofrecer una óptima agudeza visual
  • Una adaptación confortable.
  • Buen intercambio lagrimal.
  • Excelente oxigenación.

Estas lentes se adaptan a pacientes que tienen:

  • Astigmatismos elevados.
  • Irregularidades corneales como queratocono, queratoglobo, etc.
  • Degeneración marginal pelúcida.
  • Post queratoplastia.
  • Post cirugía (Refractiva-Lasik).
  • Ortoqueratología.

Ventajas de las lentes semi-rígidas:

  • Permiten una buena oxigenación corneal.
  • Corrigen mejor los defectos de refracción.
  • Larga vida útil (alrededor de 2 años).
  • Baja probabilidad de contraer infecciones.
  • No se deshidratan.
  • Ofrecen una visión clara y precisa.
  • Retienen su forma.
  • Disponibles en diseños personalizados.

Desventajas:

  • Se desplazan del centro del ojo con relativa facilidad.
  • Tienen un movimiento pronunciado en cada parpadeo.
  • Se pueden rayar.
  • Se puede acumular depósitos de suciedad en las lentes.
  • Requieren un uso constante para brindar comodidad.
  • Sensación de cuerpo extraño.

Y después de esto, ¿qué lente es mejor?

Las lentes de contacto están en continua evolución en cuanto a fabricación, materiales y diseños. En la época de la “personalización”, cada lente puede utilizarse en una situación y en unas condiciones distintas.

A la hora de elegir una opción es interesante manifestar al optometrista/contactólogo la actividad diaria del usuario, así como las características de ambiente en los que se mueve, para que pueda recomendarle la opción más adecuada a sus necesidades.

No hay que descartar utilizar dos tipos de lentes distintas en función de la actividad a realizar, no es lo mismo estar trabajando en una oficina que practicando un deporte como el esquí, por ejemplo.

Su optometrista/contactólogo le ofrecerá la mejor opción para su caso.

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Anfer Óptica

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