El Síndrome Visual Informático (SVI), es una afección producida por el sobreesfuerzo de los ojos debido al uso prolongado de pantallas electrónicas. Sus síntomas son visión doble y borrosa, sequedad ocular, lagrimeo, ojos rojos, fobia a la luz intensa, náuseas, mareos y cefaleas.

Para evitar que la acomodación de los ojos a las pantallas durante espacios de tiempo muy prolongados provoque un desarrollo prematuro de la miopía u otros problemas visuales, te recomendamos seguir unos sencillos consejos:
- Si llevas gafas o lentes de contacto, pide a tu óptico-optometrista que te adapte específicamente unas gafas para el trabajo frente al ordenador, ya que las lentes que usas habitualmente pueden no ser las más recomendables. La pantalla del ordenador suele situarse más alta y a mayor distancia del usuario que un libro, por lo que las gafas bifocales, por ejemplo, no están adaptadas para esa distancia o ángulo de trabajo.
- Haz pausas de quince minutos cada dos horas para que los ojos descansen. Además, cada veinte minutos, asómate por la ventana o dirige la mirada al infinito durante unos veinte segundos para cambiar el enfoque de los ojos.
- Parpadea con regularidad, ya que esto evitará la sequedad ocular.
- Utiliza un humidificador o usa gotas humectantes cuando sea necesario.
- Ajusta la resolución y el contraste del monitor. Cuanta mayor sea la resolución de la pantalla, más clara será la imagen, lo que redundará en un mayor confort visual. Si al incrementar la resolución de la pantalla al máximo, las letras aparecen muy pequeñas, se puede aumentar el tamaño de fuente para compensar. Asimismo, para leer las letras con más facilidad, se debe ajustar el contraste entre los caracteres y el fondo. El brillo del monitor no debe ser ni demasiado intenso ni demasiado tenue.
- Evita los deslumbramiento y reflejos. Los reflejos en la superficie de la pantalla se pueden minimizar mediante cortinas en las ventanas, interruptores que hagan la luz ambiental más tenue y filtros de reducción del deslumbramiento. Para mitigar los brillos, conviene eliminar las fuentes de luz que puedan encontrarse en la zona periférica y posicionar el monitor perpendicular a las ventanas o a otras fuentes de iluminación intensa. Si puedes ver tu cara o los elementos que te rodean reflejados en la pantalla, también tienes un problema de deslumbramiento.

- Mantén el monitor libre de huellas y polvo, ya que pueden reducir la claridad.
- El sitio de trabajo debe disponer de una lámpara auxiliar que permita ajustar el foco de luz, situado siempre por debajo del nivel del ojo para evitar el deslumbramiento. Por esta misma razón, la superficie de los escritorios ha de ser mate.
