Son conocidas como enfermedades silenciosas, y es que, las dolencias relacionadas con los ojos, y concretamente con la retina, no avisan y solo dan síntomas cuando ya están muy avanzadas.
Por ello es tan importante realizarse revisiones visuales al menos una vez al año. Solo de esta forma es posible detectarlas y tratarlas antes de que acaben afectando a tu visión y calidad de vida. En este artículo te damos a conocer las enfermedades de la retina ¡y en Anfer Óptica ponemos a tu disposición los mejores profesionales y medios para prevenirlas!
¿Qué es la retina?
La retina es el tejido que se encuentra en la parte posterior del globo ocular. Su función es recibir la luz del entorno que la córnea y el cristalino enfocan. Es entonces cuando los fotorreceptores que se encuentran en la retina convierten esa luz en señales eléctricas. Estas viajan a través del nervio óptico al cerebro, donde se convierten en imágenes.
En el centro de la retina se encuentra la mácula, una diminuta hendidura en forma de punto que se encarga de que la visión sea más nítida y detallada.

¿Cuáles son las enfermedades de la retina?
Retinopatía diabética
Se trata de es una de las complicaciones más comunes que presentan los diabéticos. No obstante, no se manifiesta enseguida, sino que suele surgir entre 10 y 15 años después del diagnóstico de la diabetes.
La retinopatía diabética puede causar problemas en la vista e incluso ceguera, y se produce debido a una acumulación de líquido en la mácula, lo que provoca una reducción de la visión central.
Es importante destacar que algunas personas no son conscientes de que son diabéticas, y solo lo descubren después de hacerse una revisión visual y detectarles la retinopatía.
Para prevenir esta enfermedad es necesario dejar el tabaco y seguir una dieta equilibrada rica en vitaminas esenciales para el buen funcionamiento de la retina.

Degeneración macular asociada a la edad (DMAE)
Es una patología degenerativa crónica y la causa más frecuente de ceguera en personas mayores de 50 años en países desarrollados. Por tanto, se suele asociar al envejecimiento, aunque también tiene un alto componente genético y está relacionada con una mala alimentación, el tabaco y los problemas cardiovasculares.
La DMAE se produce cuando la mácula se atrofia, y algunos de sus síntomas consisten en ver una mancha en el centro del campo de visión, tener dificultad para reconocer las caras, o ver las líneas rectas torcidas.
Los mejores consejos para prevenirla son dejar de fumar, hacer ejercicio regularmente, seguir una dieta saludable y hacerse revisiones visuales anuales a partir de los 40 años.

Agujero macular
Los agujeros maculares también suelen aparecer a partir de los 50 años y tienen síntomas parecidos a la DMAE, pero a diferencia de esta, pueden corregirse con una operación.
Por tanto, se relacionan con la edad, pero también con traumatismos oculares, inflamaciones crónicas de la mácula o con la miopía magna (con más de 9 dioptrías).
Los agujeros maculares se producen cuando el vítreo, la gelatina que rellena el globo ocular, se va reduciendo a causa del envejecimiento. Si esta gelatina arrastra la mácula a medida que se desprende, puede causar un agujero macular.

