Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la miopía es considerada como la epidemia del siglo XXI, y preocupa especialmente su incidencia en niños y jóvenes. Actualmente, tiene una prevalencia del 30 al 40% en niños, y puede aumentar debido al uso abusivo e incontrolado de los dispositivos digitales durante las vacaciones de verano.
Los nacidos entre el año 2002 y 2021, son la generación tecnológica, están habituados al uso de videoconsolas, ordenadores y móviles en una etapa de sus vidas en las que su sistema visual se está desarrollando, y esto puede tener consecuencias negativas para su salud visual.

La sobreexposición a las pantallas sin mantener una distancia mínima de seguridad está dando lugar a una progresión de la miopía más rápida en pacientes jóvenes. Hay que tener especial cuidado en verano, ya que durante estos meses los niños pasan más tiempo del habitual frente a las pantallas, no solo porque disponen de más tiempo libre, sino por la imposibilidad de salir la calle debido a las altas temperaturas. Por tanto, tampoco perciben los beneficios de practicar actividades al aire libre.
Algunos síntomas derivados de un uso prolongado de este tipo de dispositivos son visión borrosa, fatiga visual, dificultad de enfoque de distancias, sensibilidad al brillo de la luz, incomodidad ocular, dolor de cabeza y ojos irritados, secos o cansados. Se trata de manifestaciones que afectan al rendimiento académico, un ámbito en el que también tienen especial incidencia las alteraciones de la visión no identificadas.
Por esta razón es tan importante acudir a una óptica al inicio del curso escolar, solo mediante una revisión visual es posible identificar a tiempo este y otros problemas oculares que puedan afectar negativamente al rendimiento académico.
¿Cómo identificar un problema visual en los niños?
• Suele sentarse demasiado cerca de la TV o se aproxima mucho a los libros.
• Se pierde entre líneas cuando lee o usa el dedo para guiarse por el texto.
• Entorna los ojos o ladea la cabeza para ver mejor.
• Se frota los párpados con frecuencia.
• Muestra una gran sensibilidad a la luz o lagrimeo excesivo.
• Cierra un ojo para leer, ver la tele o enfocar mejor.
• Evita actividades que requieren visión de cerca, como leer o escribir; visión de lejos, como el deporte, y otras actividades de ocio.
• Se queja de dolores de cabeza o cansancio en los ojos.
• No usa algunos dispositivos electrónicos porque le provocan incomodidad ocular.
• Saca peores notas de lo normal.

Consejos para evitar la fatiga visual por el abuso de pantallas
• Iluminación adecuada y suficiente, evitando los reflejos en la pantalla.
• Descansar 20 segundos cada 20 minutos mirando a 6 metros o más.
• Relajar la vista mirando objetos o puntos alejados, por ejemplo, a través de la ventana.
• Colocar la pantalla a una distancia mínima de 30 cm en el caso de móviles y tabletas.
• Mantener una postura correcta mientras se lee, juega o trabaja.
• Ubicar el dispositivo ligeramente por debajo de la altura de los ojos.
• Ajustar el brillo y el contraste para que la lectura resulte cómoda.
• Acudir a revisión con el óptico-optometrista al menos una vez al año para prevenir problemas visuales y que pueda prescribir unas gafas en función del problema visual que exista y de los síntomas que se presenten.
