La llegada de las bajas temperaturas puede debilitar nuestro sistema inmune, especialmente el de niños y ancianos, desencadenando diferentes respuestas en nuestro organismo. Una de las patologías más habituales son los resfriados, que afectan a las vías respiratorias y son los responsables de la temida otitis invernal.
El frío también es el causante del dolor de oídos. La exposición a bajas temperaturas provoca la contracción de los vasos sanguíneos, haciendo que circule menos cantidad de sangre. Se trata de un mecanismo de autoprotección del cuerpo para evitar la pérdida de calor corporal. Pero, afortunadamente, esta situación no afecta a la audición.

De hecho, no se ha encontrado ningún indicio de que la pérdida de audición pueda ser ocasionada estrictamente por el frío. Las causas más comunes son de carácter genético, como la edad, o por motivos laborales como, por ejemplo, la alta exposición a ambientes ruidosos.
Aun así, si quieres evitar el molesto dolor de oídos, sigue las recomendaciones que te damos a continuación.
¿CÓMO EVITAR EL DOLOR DE OÍDOS CAUSADO POR EL FRÍO?
- Protege tus oídos de las bajas temperaturas utilizando orejeras, gorros o bufandas cuando salgas a la calle.
- Mantén una correcta higiene de oídos. Los difusores de agua marina son muy recomendables, pero evita el uso de bastoncillos u objetos similares.
- Evita los cambios bruscos de temperatura.
- Sigue una dieta equilibrada para proteger tus defensas.
- Si practicas algún deporte acuático, es aconsejable utilizar tapones de baño a medida o bandas acuáticas.
- Seca bien tus oídos después del baño.
- Si practicas ejercicio en el exterior es importante cubrirse las orejas, sobre todo al comienzo de la actividad.
- Revisa tu salud auditiva con frecuencia. ¡Ven a Anfer y te haremos un chequeo completo!

